Luichi Leal
Re.cuerda
Domingo, 12 Abril, 2026 - 12:30
Re.cuerda
Domingo, 12 Abril, 2026 - 18:30
Luichi Leal

Luis Leal Estudillo es un malabarista cuya vida lleva girando en torno al diábolo más de dos décadas. Prácticamente autodidacta con el diábolo, comenzó a aprender sobre otros campos del malabarismo a través de la asociación “Nuevo Circo” en Córdoba, su ciudad natal. Más tarde se formó en distintas disciplinas circenses en la escuela CAU de Granada.

Al terminar la escuela viajó a Japón para trabajar durante un año en Shima Supein Mura, realizando desde muy joven una gran cantidad de actuaciones. A la vuelta de Japón comienza a vivir en Murcia, trabajando como formador de Circo Socioeducativo y artista en distintas propuestas desde “La Chimenea Escénica”, donde crea sus primeros números de gala tanto individuales como grupales, trabajando en los principales teatros.

Después de esto regresa a Japón en 2017 por un periodo de dos años, mostrando sus números en festivales locales además de su trabajo como malabarista en Parque España. Regresa a España en 2019, para reencontrarse con Córdoba y centrarse en el cuidado familiar, algo que siempre ha marcado su trayectoria y sus tiempos. En estos años trabaja puntualmente en Francia y Arabia Saudí. A partir de 2021 empieza a trabajar en Madrid colaborando como malabarista en distintas compañías y espectáculos, y combinando esto con su faceta de formador de circo.

Los últimos años, a causa de su situación personal y familiar, han supuesto una importante evolución como artista. Esto ha dotado a sus trabajos de más trasfondo, contenido y autenticidad.

Sobre la obra:

 

Re.cuerda es como un cuento para adultos. Como un poema para niños. Es un espectáculo de Circo y habilidad centrado en el diábolo, un objeto que han conocido cientos de generaciones alrededor del mundo. Partiendo de este juguete nos hará viajar desde nuestra infancia más tierna a la obsesión con el tiempo tan propia de estos días. El personaje emprende un sueño, un periplo hacia su interior para entender que —aunque podamos bucear en nuestros recuerdos, aunque perdamos el tiempo planeando futuros imaginarios, aunque vivamos a contrarreloj— sólo tenemos la certeza de que el presente se nos escapa, haciendo de cada segundo un regalo que nos da la vida.